sábado, 29 de junio de 2013

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso linsojera;

mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa;

Alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.

       Amor constante más allá de la muerte. Quevedo.



viernes, 28 de junio de 2013


El dios más poderoso te concedió ese don,
muy pocos lo poseen, casi ninguno
en tanta cantidad y con tal fuerza.
Pero debes cuidarte de emplearlo
sólo con quienes en verdad merezcan
esa demostración de tu poder.
Eres capaz de transformar el aire
en alquitrán, de provocar el odio
a la vida y el ansia de la muerte,
sabes sembrar el vértigo y el daño
y crear el vacío donde pisas,
puedes secar los labios y los ojos,
desterrar la esperanza y los deseos,
matar la fe y hacer surgir desiertos
que el corazón entierran para siempre.
Conmigo has sido generoso, y largo
tiempo me has regalado los efectos
de tu implacable don. Ya es hora
de que vayas buscándote otra víctima.
En mi alma no cabe
ni media gota más de ese veneno.

miércoles, 26 de junio de 2013

Sinceramente creo que nuestra familia  ya no es compatible,otra pelea por algo sin importancia, una cosa lleva a la otra  y todos empiezan a gritar, creia que me estaba volviendo loca, pero... no era yo

martes, 25 de junio de 2013



"Ahora voy a contarles alguna historia de pájaros. En el lago Budi perseguían a los cisnes con ferocidad. Se acercaban a ellos sigilosamente en los botes y luego rápido, rápido remaban; Los cisnes, como los albatros, emprenden difícilmente el vuelo, deben correr patinando sobre el agua. Levantan con dificultad sus grandes alas. Los alcanzaban y a garrotazos terminaban con ellos.
Me trajeron un cisne medio muerto. Era una de esas maravillosas aves que no he vuelto a ver en el mundo, el cisne cuello negro. Una nave de nieve con el esbelto cuello como metido en una estrecha media de seda negra. El pico anaranjado y los ojos rojos. Esto fue cerca del mar, en Puerto Saavedra, Imperial del Sur.
         
Me lo entregaron casi muerto. Bañé sus heridas y le empujé pedacitos de pan y de pescado a la garganta. Todo lo devolvía. Sin embargo fue reponiéndose de sus lastimaduras, comenzó a comprender que yo era su amigo. Y yo comencé a comprender que la nostalgia lo mataba. Entonces, cargando el pesado pájaro en mis brazos por las calles, lo llevaba al río. 
        
Él nadaba un poco, cerca de mí. Yo quería que pescara y le indicaba las piedrecitas del fondo, las arenas por donde se deslizaban los plateados peces del sur. Pero él miraba con ojos tristes la distancia.
        
Así, cada día, por más de veinte, lo llevé al río y lo traje a mi casa. El cisne era casi tan grande como yo. Una tarde estuvo más ensimismado, nadó cerca de mí, pero no se distrajo con las musarañas con que yo quería enseñarle de nuevo a pescar. Se estuvo muy quieto y lo tomé de nuevo en brazos para llevármelo a casa. Entonces, cuando lo tenía a la altura de mi pecho, sentí que se desenrollaba una cinta, algo como un brazo negro me rozaba la cara. Era su largo y ondulante cuello que caía. Así aprendí que los cisnes no cantan cuando mueren."

Pablo Neruda 

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.

                                                   Miguel Hernandez.

jueves, 20 de junio de 2013



Las ojeras eran un nido en el que los náufragos esperaban turno para columpiarse
                                                                                Ni siquiera entonces tengo nada contra la vida. 
                                                                                                                                         Anne Sexton. 

He puesto en venta mi antiguo cuerpo. 
Han tenido que inaugurar una nueva sección en el periódico 
ya que mi sombra ocupaba demasiados renglones 
para un anuncio estándar 
Y las ojeras eran un nido en el que los náufragos 
esperaban para columpiarse.
Ahora la transacción está cerrada,
y deseo estar quieta,
ser una mujer desnuda y poder vivir en cualquier cuadro 
de Lucien Freud .
Me he desnudado tan pocas veces
al menos de alma para adentro,
que la madrugada trae consigo un calor insospechado, una trampa.
He llamado por teléfono y me he definido como silueta 
pero no soy mas que una línea recta que viaja en 
coches de alquiler. 
Es curioso lo barato que sale mentir en medio de la noche.
Se trata de inversión mínima 
aunque imprescindible para salvarse de uno mismo 
por que sin elegancia,

la vida no es mas que una muerte disfrazada de ruido.

                                                                     Sonia Fides.