domingo, 26 de mayo de 2013


Me acosté con un dolor en el corazón y cuando desperté tenía un agujero en el pecho.
Fui al hospital y la claustrofóbica sala de espera estaba llena de miradas vacías. Al fondo de ella me encontré a un conocido mirando con preocupación a su novia que yacía sobre una camilla. Los miré con horror, no quería saber qué les pasaba ni quería que supieran qué era lo que me sucedía a mí.
La doctora, después de auscultarme un buen rato, de largas pruebas sin sentido, de cables y más cables pegados a mi pecho, se giró hacia sus pesados libros de medicina y se quedó en silencio.
Cuando le pregunté qué era lo que tenía, ella replicó sin dejar de mirar sus libros:
“¿Miedo?”

jueves, 23 de mayo de 2013

Se destruye lentamente el cuerpo, el alma, el espiritu, falta de confianza, de vida, de animos. Fantasma suicida.